La pesadilla de un salteño: le robaron el camión, lo subieron a un auto y lo dejaron en las afueras de Buenos Aires

La víctima, Alejandro "Chirola" Soto, oriundo de Cerrillos, se encontraba transportando un cargamento de papas al mercado de Virrey del Pino, provincia de Buenos Aires, cuando fue interceptado por una banda de delincuentes.
Hace 1 año POLICIALES


Un joven transportista cerrillanovivió una terrible experiencia mientras llevaba uncargamento de papasalmercado de abasto de Virrey del Pino,provincia Buenos Aires.

Se trata deAlejandro “Chirola” Soto, miembro de una familia muy conocida en elValle de Lerma, que por estos momentos vive unasituación angustiante.

La víctima fue despojada del vehículo y de todas sus pertenencias, incluso de toda la documentación

Fabio “Burrito” Soto, su hermano, en diálogo conEl Tribunocontó que alrededor de las 7 de la mañana de ayer,Chirolatransitaba por laautopista Presidente Peróny cuando se encontraba a punto de ingresar a laruta 3, fueinterceptado por un automóvil con cuatro o cinco personas a bordo. Según el relato delsalteño, lo bajaron de la cabina,lo introdujeron en el otro vehículo, y mientras uno de losdelincuentesse llevaba elcamión, a él se lo hicieron dar unsinnúmero de vueltaspara luego dejarlo en unazona desconocida para el cerrillano, sin billetera, teléfono ni nada que pudiera ayudarlo a pedir auxilio.A partir de entonces fue toda una odisea poder contactarse con la policía y encontrar resguardo.

Sotocontó, además, quelos asaltantes inhibieron el sistema de rastreo satelital del camión, por lo que no hay rastros de su paradero.

“A mi hermano lo dejaron en medio de la lluvia y sin nada, en un lugar desconocido, con el peligro que eso significa. Por el momento sigue en Buenos Aires realizando todos los trámites y denuncias, en un sistema burocrático que no ayuda a resolver el tema, ni apresurar las investigaciones”

En cuanto alcamión, es unScania P260, color blanco, chasis DPE-218.“El acoplado se salvó, porque lo había dejado en otro mercado para descarga, mientras llevaba la otra partida de papas al abasto de Virrey del Pino”, se lamentóFabio Soto.

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