
APOLINARIO SARAVIA
El tarifazo de la luz, que se hace sentir desde marzo con un 400% de incremento en las facturas de ese servicio, y el que le siguió con el gas desde el mes pasado, pusieron en jaque a las cerca de 800 panaderías que tiene la provincia en distintas localidades, que tampoco pueden trasladar al precio del pan las brutales alzas registradas en otros costos de funcionamiento, impuestos e insumos básicos, en un contexto en el que las ventas se desplomaron entre un 20 y 30%. El sector, ahogado a más no poder, está a un paso de empezar a ver cierres de pequeñas empresas familiares y gente en la calle.