








PERSONA LOCALIZADA




Una gran mayoría de las mujeres encarceladas en Salta son lo que se denominan comúnmente “mulas”, que por desesperación, por su situación socioeconómica, entre otros factores aceptan pasar por la frontera droga o se dedican al narcomenudeo, que es una comercialización a muy baja escala, detalló la secretaria de Derechos Humanos de la Provincia, Mariana Reyes, quien agregó que son más de 300 las que se encuentran alojadas en los distintos dispositivos.
Por Profesional FM, la funcionaria explicó que el dato es alarmante, y sobre todo en el marco del Día Internacional de la Mujer, porque deja en evidencia cómo este sector de la sociedad es utilizado por padecer un contexto de vulnerabilidad y desigualdad.
Señaló que el rol de las mujeres en el tráfico de drogas se circunscribe a situaciones pasajeras e intercambiables en los dispositivos de venta de drogas, es decir, no representan piezas significativas y son fácilmente captadas por las fuerzas de seguridad.
Reyes aseveró que el recorrido o trayecto de las mujeres presas por droga explica esa “desesperación”, que a muchas las pudo haber empujado a vincularse con el comercio de drogas. Estas féminas -en su mayoría- pobre, procedentes de los estratos sociales más marginados y socialmente excluidos; son también en muchos casos jefas de hogar o madres solas.
En esa línea, manifestó que tienen algunas iniciativas orientadas a subsanar estas situaciones determinadas, por ejemplo a través de la prisión domiciliaria, operativos multidisciplinarios que garantizan el acceso a la salud, la asistencia jurídica y la re vinculación con sus hijoo.