








PERSONA LOCALIZADA







Con el proceso de regularización dominial que lleva adelante el Gobierno provincial, más de 3.500 familias recibieron las escrituras de los terrenos que habitan en diferentes barrios de la capital y el interior. Así lo precisó el secretario de Tierras y Bienes del Estado, Esteban Carral, el pasado martes, tras presentar al ministro de Infraestructura, Sergio Camacho, un balance del trabajo que realizó esa Secretaría junto a la Escribanía de Gobierno, la Dirección General de Inmuebles y otros organismos.
En el informe también se destacó que están para la firma otras 2.000 escrituras, a partir de los censos de lotes que se concretaron en distintas localidades y a los relevamientos online que se implementaron durante la pandemia para avanzar, desde 2021, con los monitoreos.
Carral expuso los detalles en la última reunión del gabinete del Ministerio de Infraestructura, en la cual las áreas que dependen de esa cartera presentaron los balances de gestión. "El trabajo de la Secretaría ha sido de una presencia permanente en toda la provincia, con censos domiciliarios, relevamientos y otras acciones requeridas para poder completar los trámites de escrituración", remarcó Carral.
El funcionario hizo mención a la reestructuración interna que se realizó para optimizar los procedimientos. "Hemos unificado varias áreas, como la Dirección de Tierras Fiscales (dependía de la Dirección de Inmuebles), la Dirección de Regularización Dominial y la Dirección Financiera de Tierras. De esa forma pudimos avanzar muchísimo en organización, planificación y ejecución del programa", resaltó.
Carral agradeció al gobernador Gustavo Sáenz "por la confianza que nos dio y la libertad con la que pudimos trabajar en todo este tiempo", y al ministro Sergio Camacho "por el permanente acompañamiento con el que posibilitó a la Secretaría llegar a estos resultados".
El funcionario destacó que dentro de las más de 2.000 escrituras que están para la firma se cuentan importantes barrios, como Juan Manuel de Rosas, en la zona norte de la capital, donde centenares de familias "esperaron por más de 25 años para tener los títulos de propiedad" que permiten tener acceso a servicios esenciales y créditos para mejorar las condiciones de las viviendas, además de consolidar los hogares, poniendo fin a las angustias e incertidumbres. "En Juan Manuel de Rosas tenemos un plano aprobado de 423 lotes y un plano en trámite en su etapa final de 281 lotes", puntualizó.
La subsecretaria de Regularización Dominial, Alicia Galli, en una de las entregas.
Carral citó, entre las escrituraciones concretadas, las 450 del barrio El Socorro 1 de Cafayate. "En La Unión (Rivadavia) se entregaron escrituras por primera vez y por primera vez se tomó intervención en esa localidad", resaltó, tras señalar que un trabajo semejante se hizo en Tolar Grande (Los Andes).
Destacó que con la implementación del botón de pago del Banco Macro, que agilizó el abono de las cuotas de lotes sociales, no solo aumentó la recaudación sino que "quedó demostrado que familias adjudicatarias siempre tuvieron la voluntad de pagar por sus terrenos". Agregó que el censo virtual implementado durante la pandemia, y que se sigue aplicando en esos días, "facilitó la gestión y aceleró los procesos de regularización dominial".
Preciso que en el barrio Los Paraísos (Cerrillos) se censaron 1.262 lotes para garantizar que el proceso de regularización sea a favor de quienes los ocupan como vivienda única familiar. Señaló que, en ese marco, se dispuso la caducidad de más 80 adjudicaciones cuyos beneficiarios en más de cinco años nunca ocuparon los lotes. Añadió que también se registraron 25 loteos y urbanizaciones privadas, y se aprobaron 26, en el marco del decreto 1682/19.
Recordó que el pasado 12 de septiembre, en Cerrillos, 30 familias de los barrios Las Tunas, Congreso Nacional y Los Alamos recibieron los títulos de propiedad de sus terrenos. En ese acto otras 30 familias firmaron las escrituras, paso previo para completar el trámite. Carral también destacó los casos de los barrios Franzini (Pichanal) y Ferro 1, 2 y 3 de Salvador Mazza, donde muchas familias "esperaron por 30 años sus escrituras".