Justo lo que faltaba: un médico solidario en tiempos críticos

Pablo Casabella, con la ayuda de mucha gente, recorre los parajes para atender pacientes. Contacto: 3875802172.
Hace 4 años MUNICIPIOS

Como intentando revivir la nobleza de sus mayores; como un niño que busca seguir los mejores ejemplos de su vida, Pablo Casabella pone en práctica la medicina casa por casa, la atención rural, afectiva y gratuita de cientos de personas con dolencias de la localidad vallista de La Viña.

"Gracias a las personas que se siguen sumando a este proyecto solidario de "Atención médica, gratuita y rotativa'. Señor Ramón Esteve gracias por aportar medicamentos difíciles de conseguir para casos especiales; directora de la Escuela Manuel J. Castilla, profesora Nilda Quiñones y a la doctora Griselda Quiñones por su colaboración; señora Liliana Villada que contribuye con su vehículo para transportar pacientes; familia Rebollo, señor Lucas López Burgos por seguir dejando el corazón en cada salida; profesor Luis Benavídez por conseguir las insulinas y los aparatos para medir glucemia que se entregan a los pacientes con diabetes que no tienen estos elementos fundamentales; al diputado Esteban Amat por allanarnos los caminos en las gestiones; al profesor Emilio Guanca, a los comunicadores sociales de la región; a los vecinos de La Viña y de Salta (capital e interior), esto sigue creciendo gracias a ustedes", posteó el médico Pablo Casabella en Facebook y estallaron los aplausos desde el corazón de los salteños que hacen de la solidaridad un apostolado.

Casabella tiene 42 años, es médico del Área Operativa 36 de La Viña. Antes fue el gerente del hospital de Santa Victoria Este, en el Chaco salteño, donde los habitantes son criollos e indígenas, la mayoría de la etnia wichi. Pablo siempre lidió desde la medicina con los más vulnerables de la escala social, sus ámbitos de trabajo son siempre del interior profundo, donde de un médico se esperan milagros.

Acostumbrado a las necesidades extremas, a mediar entre el sistema de salud miope y la realidad espeluznante de la gente, es que eligió salir una vez más de la zona de confort, donde la mayoría se afinca, para ejercer la medicina con una arrolladora pasión, esa que lo caracteriza.

Todas las semanas recorre parajes del sur del Valle de Lerma, donde atiende ad honorem y entrega medicamentos que él mismo compra, y otros donados por vecinos que se suman solidariamente. "Esto solo se hace con el corazón", afirmó el médico.

Casabella tiene en su raíz el aprendizaje de la importancia de la presencia de un médico en el entorno rural. Su abuelo, el doctor Roberto Tanús, fue un médico salteño que muchos recordarán por su abnegación y humanidad. "Siempre quise ser como mi abuelo; él es mi faro", aseguró.


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