








PERSONA LOCALIZADA




General Güemes fue uno de los cuatro departamentos que durante los picos de pandemia tuvo valores elevados con respecto al resto de la provincia. Su población se vio discriminada por impedírsele el paso a otras localidades, sin embargo a pesar de tantos reveses que eran previsibles por tratarse de una zona de tránsito de nivel internacional, la población supo sobreponerse sin saturar el sistema sanitario, llegando a noviembre con ciertas ventajas con respecto al resto de los departamentos.
El Dr. Rubén Villalón, gerente general del hospital Joaquín Castellanos, dijo: “Nos estamos acercando a una cierta normalidad, eso nos permite realizar algunos cambios para normalizar la atención en los consultorios externos, nos estamos preparando para eso, tal vez en los próximos días ya tengamos todo dispuesto para regresar a ese tipo de atención que había quedado suspendida”.
La decisión de estos cambios se basan en que General Güemes se encuentra en el mes más bajo de casos positivos, a pesar de la relajación que mostró la comunidad con respecto a los protocolos básicos para evitar la COVID-19, “estamos con valores similares a los que teníamos en el mes de julio de este año, durante todo este tiempo nos preocuparon mucho los pacientes con patologías que no estaban relacionadas con la COVID, a quienes no podíamos brindarles una correcta atención, por esa razón ahora vamos a darles más prioridad a esos casos, como personas diabéticas, con accidentes cardiovasculares, traumatológicas, muchas operaciones se han postergados y tenemos que ponernos al día en ese sentido”. Las primeras acciones que se pudieron observar con respecto a estos cambios, son los reacondicionamientos de los consultorios externos, los cuales serán aumentados en un 50% para poder incrementar el número de pacientes a ser atendidos.
Por motivos de la pandemia, el número de médicos fue incrementado en el hospital, lo que favorece la posibilidad de ampliación de la cantidad de consultorios externos, para dar respuesta a una demanda que quedó sin poder ser atendida, obligando a la reprogramación por un tiempo indefinido de varias operaciones, “todo esto que estamos haciendo para volver a una relativa normalidad, lo hacemos sin perder de vista la posibilidad de un rebrote, si eso llegase a ocurrir nos quedan armadas todas las salas con camas con oxígenos, más la ampliación de la terapia intensiva con seis camas más, algo en lo que aún estamos trabajando”. Los casos positivos continúan surgiendo, pero en una cantidad mínima.