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"Anunciamos un conjunto de medidas que tienen que ver con el sendero del manejo de la macroeconomía, con el promover sectores clave para el desarrollo de bienes exportables y promover el mercado interno, en particular, la construcción, que va a jugar un rol clave en la recuperación", dijo Guzmán.
Un paquete de medidas para alentar exportaciones y así contar con mayor liquidación de dólares. Entre las medidas se destacan una rebaja durante tres meses en derechos de exportación al complejo sojero y estímulo para pequeños productores rurales. También hay medidas para favorecer las exportaciones industriales, mineras y petroleras.
Si bien el contexto de la Argentina y del mundo era inimaginable hace 9 meses y, además, el Gobierno tuvo en el medio que llegar a un acuerdo con los acreedores de la abultada deuda pública, las medidas de ayer también pueden ser interpretadas como tardías. En realidad, el mercado lo que quiere es tener reglas de juego claras.
Porque, entre otras cosas, limita la capacidad de acción de un Estado según para dónde mueve el capital: si gana dinero, arriesga; si pierde, se va. Así funciona el capital. El mercado golondrina tiene reglas parecidas, pero los efectos de principio son siempre depredadores.
Y no se trata de juzgar si está bien o mal cómo actúa el mercado. Se trata de tener en cuenta el poder que tiene. Por eso las medidas que ayer dispuso el Gobierno también van a ser juzgadas por el mercado. Es decir, que bajen las retenciones de forma temporal se puede convertir en un éxito o en un fracaso. Éxito si la liquidación se hace rápido y fracaso si el complejo sojero se queda con la oleaginosa.
Hay una variante que puede colaborar para que se termine liquidando más soja, y tiene que ver con Estados Unidos. Es que las elecciones en el país del norte pueden estar inflando hoy el precio de algunos commodities como la soja.
Al menos, según algunos analistas, el precio no es consistente con mediciones de mediano plazo. Lo que estiman es que la suba beneficia al electorado de Donald Trump y que, una vez pasadas las elecciones, el precio vuelva a caer en Chicago. De ser así, tal vez, las medidas tengan éxito más allá de lo que disponen.