De no contar con ningúndispositivo vialpara facilitar el ingreso desde laruta 68a los barrios,Los Alamospasó a tenersemáforoscon la duración de laluz roja, de entre la más larga del país.
Los usuarios exigen a los responsables, que apelen alsentido común.
Este domingo, se registraronenormes embotellamientos.La fila de vehículos que circulaban en sentido norte-sur se extendía por más de un kilómetro, desde laescuela Marcos Sastrehasta bien pasada la rotonda de acceso albarrio Santa Ana I.Poder cubrir ese tramo conllevó en algunos casos, cerca de media hora.   
Vale la pena recordar que la instalación y puesta en funcionamiento desemáforosa la altura dichoestablecimiento educativo de Cerrillos, respondió a la necesidad de brindar seguridad en una zona frecuentada por muchosescolaresen las horas de ingreso y salida de clases. Otro de los objetivos, fuefacilitar el acceso a los barriosubicados a la vera de laRecta de Cánepa.Y en esos puntos, todos parecen estar de acuerdo. 
Ahora bien,la ruta nacional 68 es una de las más transitadas de la provincia, con unflujo vehicular intenso. Colocarsemáforoscon una duración de laluz rojade alrededor de2 minutos, cuando la media en la región es de 40 segundos, no solo generatrastornos a la hora de transitar, sino implica unalto riesgo de accidentes.
Lamentablemente, se ha vuelto habitual ver a vehículos que para evitar lasinterminables filas, transitan agran velocidadpor las banquinas o bien realizan largos sobrepasos con elriesgode colisionar con otros que circulan en sentido contrario. 
Es decir,una medida que apunta a evita accidentes, está generando un caldo de cultivo para que sucedan.
La solución es sencilla y está al alcance de la mano:programar los cambios de luces pensando en el flujo vehicular.     
Consultados sobre esta problemática, fuentes deTránsito localseñalaron que están estudiando este tema, que requiere de una pronta solución a fin de contribuir con la seguridad de quienes transitan por la zona.