"Estas actividades no solo amenazan los pocos recursos hídricos que disponemos, además podrían contaminarse con metales pesados, sino que también ponen en peligro el desarrollo sostenible basado en el turismo y la agricultura que la comunidad ha cultivado con esfuerzo", contó Julieta Barboza, directora de la escuela primaria de Santa Rosa de Tastil.
Santa Rosa de Tastil:Una escuelita se quedó sin agua
Las máquinas sobre el arroyo que abastece a la gente.