
APOLINARIO SARAVIA


A lo lejos, se ve a un poblador cargando elcatre de una cama en una barcaza. A su alrededor, televisores, roperos, libros, zapatillas flotan entre el agua.Las casas están cubiertas, algunas completamente sumergidas.Perros sin dueñosdeambulan por lo que alguna vez fueron calles. Casas cubiertas por el agua, calles convertidas en ríos y perros sin rumbocompletan la escena de devastación enSan Anselmo, una comunidad ubicada sobre laRuta 54, ahora completamente anegada y cubierta por el desborde del Pilcomayo.











