
APOLINARIO SARAVIA


La celebración de la Navidad, con un desmadre de estruendos y más de 15 niños asistidos en distintos centros asistenciales con quemaduras causadas por cohetes, baterías, petardos y otras variables explosivas de fuegos artificiales, volvió a exponer un generalizado incumplimiento a la ley 8340, que prohíbe la fabricación, distribución, comercialización, acopio, tenencia y uso de pirotecnia sonora en todo el territorio provincial.











