
APOLINARIO SARAVIA


Un empleado municipal que se desempeña comocuidador de una plazoletarecientemente refuncionalizada en Tartagal y ubicada en pleno centro de la ciudad,denunció a dos conocidos comerciantes -padre e hijo- quienes según aseveró en su denuncia, lo obligaron a subir a una camioneta en la que ambos se movilizaban, lo amenazaron con un arma y pretendían hacerlo confesar de que él señalaba los negocios donde sus supuestos cómplices tenían prevista robar y asaltar.











