
APOLINARIO SARAVIA


El Gobierno comunicó ayer al Congreso el veto a la ley de reforma jubilatoria, por lo que para que esa iniciativa vuelva a ser ley la Cámara de Diputados y el Senado deberán insistir con el respaldo de los dos tercios de cada cuerpo legislativo. Aunque se trató de un trámite administrativo, abrió políticamente un tiempo de intensas negociaciones en el oficialismo que busca asegurarse los votos para mantener el veto, y en la oposición para ratificar la ley.











