Francisco lanzó una fuerte acusación al kirchnerismo

Dijo que hubo presiones para que lo condenen por su rol durante la dictadura. "Querían cortarme la cabeza", aseveró.
Hace 3 años NACIONALES

El papa Francisco afirmó que recibió presiones durante la primera presidencia de Cristina Kirchner, cuando era cardenal y arzobispo de la ciudad de Buenos Aires, y le tocó declarar por el secuestro de los jesuitas Orlando Yorio y Franz Jalics durante la última dictadura militar. Durante una entrevista realizada durante su viaje a Hungría a fines de abril, que fue publicada ayer en la revista de la Compañía de Jesús La CiviltÓ Cattolica, el pontífice reveló: "Algunos en el gobierno querían cortarme la cabeza, y sacaron a relucir no tanto este asunto de Jalics, sino que pusieron en duda todo mi modo de actuar durante la dictadura. Entonces, me llamaron a juicio", rememoró.

Las acusaciones contra Bergoglio fueron lanzadas en particular por el periodista Horacio Verbitsky, y también desde círculos cercanos a Cristina Kirchner, tras las fuertes críticas que le dirigió el entonces cardenal de Buenos Aires a la expresidenta.

Francisco dijo que cuando fue a juicio "siempre respondí con la verdad. Pero, para mí, la única pregunta seria y bien fundada fue la del abogado que pertenecía al Partido Comunista. Y gracias a esa pregunta las cosas se aclararon. Al final, se comprobó mi inocencia", agregó.

La audiencia judicial la encabezaron el 8 de noviembre de 2010 los jueces del Tribunal Oral Federal 5 Daniel Obligado, Germán Castelli y Ricardo Farías.

Bergoglio aseguró que hizo "lo que sentía que tenía que hacer para defender" a Jalics y Yorio, detenidos y torturados durante la última dictadura cívico-militar, al tiempo que consideró que su secuestro fue "una situación muy dolorosa" y lamentó que se haya creado "una leyenda" sobre su posible participación en la encarcelación de los religiosos.

"Los padres Jalics y Yorio trabajaban en un barrio popular. Jalics fue mi padre espiritual y mi confesor durante los primeros dos años de teología", aseveró el pontífice.

Jalics y Yorio fueron capturados en 1976 por grupos de tareas y luego retenidos y torturados durante cinco meses antes de ser liberados. "En el barrio en el que trabajaban había una célula guerrillera. Pero los dos jesuitas no tenían nada que ver con ella. Fueron hechos prisioneros, siendo inocentes. Tuvieron que cumplir nueve meses de cárcel, sufriendo amenazas y torturas", añadió.

Narró además que los dos sacerdotes "luego fueron liberados, pero estas cosas dejan heridas profundas. Jalics vino a verme inmediatamente. Yo le aconsejé ir a ver a su madre a EEUU. La situación era demasiado incierta y confusa. Después surgió la leyenda de que había sido yo el que los había entregado para que fueran encarcelados", explicó.

Para finalizar, el Papa recordó que "el mes pasado, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) publicó dos tomos, de los tres previstos, con todos los documentos relacionados con lo que ocurrió entre la Iglesia y los militares" y consideró que "ahí está todo" sobre el caso.

Jalics murió en febrero de 2021 en Budapest, Hungría, y Yorio falleció en el 2000.


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